Las cualidades intrínsecas del aislamiento de Formentera son los factores determinantes de vivir y trabajar aquí

El arquitecto Marià Castelló en su estudio de Formentera
Marià Castelló en su estudio de Formentera

La vinculación, el respeto y el compromiso con la cultura, el paisaje y el territorio de Formentera han marcado la orientación profesional y personal de Marià Castelló (1976) y su estudio, que abrió las puertas en 2002.

Las características intrínsecas de la isla (la paz, la austeridad o el equilibrio, entre otras) también marcan e inspiran el trabajo que se realiza desde este estudio, que se define como de pequeño formato, autosuficiente, bastante artesanal y en el que se abordan pocos proyectos pero en profundidad. El objetivo de Marià Castelló y su equipo es generar calidad de vida, belleza, salud y felicidad a los usuarios de los espacios creados.

Graduado en arquitectura por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona en 2002 con matrícula de honor, Marià Castelló ha recibido numerosos reconocimientos por su trabajo: Finalista del Premio Europeo de Intervención en el Patrimonio Arquitectónico (2017), Finalista de la XIV Bienal de Arquitectura Española (2018), Finalista de los Premios FAD 2017, Ganador del Premio Nacional de España NAN (2018), Ganador de los Premios de Arquitectura de Ibiza y Formentera (2018), Ganador del Premio Europeo Best Architects ’20 (2019).

En Decommunity hemos hablado con él sobre su trabajo, su vertiente en intervenciones de patrimonio, su preciada Formentera y el futuro de su estudio.

Es Pujol de S'era -
Es Pujol de S’era – Marià Castelló

Empieza contándonos quién es Marià Castelló y cuál es su filosofía de trabajo

Marià Castelló (1976) es natural de Formentera y arquitecto por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona. No sabría definir una filosofía de trabajo, pero a lo largo de esta entrevista seguro que se esbozan algunos detalles que pueden permitir hacerse una idea.

«Entendemos la profesión de un modo holístico y tendemos a diluir las fronteras entre arquitectura – diseño interior – objeto. Nos gusta explorar y también dejarnos llevar durante el proceso»

Marià Castelló

Terminaste arquitectura con una matrícula de honor. Desde entonces hasta ahora, ¿cómo has evolucionado?

Ese hecho que describes fue un bonito modo de culminar la etapa universitaria que sirvió, además, para abrir algunas puertas en la inminente etapa profesional. Gracias a la matrícula de honor obtuve algunos pequeños encargos públicos y privados que rápidamente me hicieron ver lo mucho que me quedaba por aprender. Desde entonces muchas cosas han cambiado, pero procuro seguir cultivando la humildad, puesto que lo único que hacemos constantemente es aprender y tratar de hacerlo lo mejor posible.

Can Xomeu Sord - uno de los proyectos de Marià Castelló
Can Xomeu Sord – Marià Castelló

¿Qué hace que el estudio Marià Castelló sea diferente a otros estudios de arquitectura?

No sabría decir lo que nos hace diferentes, pero sí algunos parámetros que nos caracterizan. Somos un estudio de pequeño formato, bastante artesanal y en el que abordamos pocos proyectos pero en profundidad. Desde su componente territorial hasta el detalle. Entendemos la profesión de un modo holístico y tendemos a diluir las fronteras entre arquitectura – diseño interior – objeto. Nos gusta explorar y también dejarnos llevar durante el proceso.

«Creo que intervenir en el Patrimonio es un ejercicio muy didáctico. Implica ante todo saber escuchar, pero también desarrollar mucha sensibilidad y capacidad de contención»

Marià Castelló

Si hablamos de tus proyectos, ¿qué los hace reconocibles y diferentes?

Creo que no soy la persona más adecuada para hacer esa valoración, pero tal vez la reflexión sobre el paisaje y las pre-existencias sean constantes en nuestro trabajo.

Cuéntanos un poco más sobre la vertiente en intervenciones de patrimonio con la que cuentas

Creo que intervenir en el Patrimonio es un ejercicio muy didáctico. Implica ante todo saber escuchar, pero también desarrollar mucha sensibilidad y capacidad de contención. Aunque siempre es un reto, haber colaborado en estas intervenciones siempre ha sido muy enriquecedor. Destacaría las intervenciones realizadas en el Fossar Vell y la de la Torre des Pi des Català.

Fossar Vell es una de las intervenciones en patriomonio que Marià Castelló destaca de su trabajo.
Fossar Vell – Marià Castelló

¿Qué es lo que más valoras a la hora de decantarte por un proyecto u otro? ¿Has dicho que no a proyectos privados?

La personalidad y los valores del cliente o del interlocutor en el caso de obra pública. También la tipología y el emplazamiento, pero creo que es fundamental que haya una alineación de criterios en los objetivos que se persiguen. De lo contrario, todo es demasiado complicado y agotador. En diferentes ocasiones hemos declinado proyectos privados, pero también alguno de promoción pública en los que no creíamos.

¿Cuál sería el mayor reto al que te gustaría enfrentarte profesionalmente?

Me gustaría tener la oportunidad de ahondar más en el mundo del diseño. Hemos realizado algunos proyectos de este tipo y es un formato atractivo para compaginar con nuestra práctica cotidiana.

«Estaría a favor de un planteamiento político que apoyase cesar el crecimiento urbanístico de Formentera. Sería un punto de inflexión que podría parecer radical ahora pero que dentro de unos años se vería como natural e incuestionable»

Marià Castelló

¿Qué proyecto del estudio destacarías y por qué?

Creo que la intervención en el Fossar Vell de Sant Francesc marcó una inflexión en el estudio. Muestra un cierto grado de madurez que permitió conseguir muchas cosas con muy poco.

La fachada de Can Xomeu Rita
Can Xomeu Rita – Marià Castelló

Pros y contras de tener la sede en Formentera. Al ser una isla puede parecer que el trabajo está muy limitado. ¿Estaría de acuerdo en que ya no se pudiera construir más?

Tanto para Lorena, mi compañera de trabajo, como para mí, las cualidades intrínsecas del aislamiento de Formentera son los factores determinantes de vivir y trabajar aquí. Es un reto también, pues creemos que nuestros esfuerzos pueden ayudar a orientar el modelo de isla y territorio en el que creemos.

Creo que la principal ventaja es que nos ha permitido explorar muchas vertientes distintas dentro de la profesión y especializarnos poco. El principal inconveniente es que el aislamiento físico dificulta colaborar fácilmente con proyectos docentes y otros eventos presenciales. Sin ir más lejos, este trimestre he sido profesor invitado en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Navarra y mi capacidad asistencia presencial se ha visto muy restringida no solo por la singularidad de la situación sanitaria, sino también por lo complicado que es viajar en invierno entre Formentera y Pamplona.

Sí que estaría a favor de un planteamiento político que apoyase cesar el crecimiento urbanístico de Formentera. Sería un punto de inflexión que podría parecer radical ahora pero que dentro de unos años se vería como natural e incuestionable. En ese nuevo panorama, toda la sociedad y, por supuesto los arquitectos, tendríamos el reto de transformar y mejorar todo lo que se ha hecho deprisa y sin mucha reflexión durante las décadas de desarrollo precipitado. Una auténtica oportunidad.

«Tener nuestra sede en Formentera es un reto también, pues creemos que nuestros esfuerzos pueden ayudar a orientar el modelo de isla y territorio en el que creemos»

Marià Castelló

¿Cómo trabajas los proyectos fuera de Formentera?

No han sido muchos porque la insularidad dificulta el vínculo estrecho con la obra, pero cuando lo hemos hecho nos hemos acompañado de compañeros que trabajan cerca de la obra y comparten nuestra ilusión y el placer por el trabajo bien hecho.

Un proyecto en Ibiza de Marià Castelló
Ca l’Amo – Ibiza – Marià Castelló

¿Quiénes son tus referentes?

Muchos, pero por mencionar algunos: H Arquitectes, Carles Enrich, Josep Ferrando, Elías Torres y José Antonio Martínez la Peña, Ted’A, BAST…

Si pudieras premiar un único proyecto de arquitectura (cualquiera), ¿cuál sería?

Me dirás que me salgo por la tangente, pero premiaría a “Na Blanca d’en Mestre” (es la higuera más desarrollada de Formentera, con más de un siglo de vida, unos de 350 m2 de ocupación y alrededor de 143 pilares. Se trata de una sala hipóstila orgánico-artificial donde naturaleza y arquitectura se estrechan la mano. Un ejemplo de arquitectura popular, de arquitectura sin arquitectos, de prototipo perfeccionado generación tras generación. Destaco “Na Blanca d’en Mestre” por ser la más importante, pero en general se trataría de premiar el modo de “construir las higueras” en Formentera.

Na Blanca d’en Mestre (Foto-Collage Nadir) – Formentera – Marià Castelló

Un libro, una película y una referencia imprescindible en arquitectura

La arquitectura de la felicidad – Alain de Botton (2006)

El manantial – King Vidor (1949)

El referente creo que debería ser el lugar (cada lugar), con su clima, cultura, historia, etc…