Este 2021 nos enfrentamos a dos grandes desafíos: el cambio climático y la emergencia sanitaria provocada por la COVID-19. Pero ha sido esta última la que ha precipitado el debate sobre ciertos aspectos relacionados con la urbe y ha incidido en la necesidad de repensar el modelo de ciudad. Si ya hablamos sobre cómo estos dos retos marcan las tendencias de arquitectura, no podíamos dejar de lado el análisis sobre cómo serán las ciudades de un futuro que ya no se ve tan lejano.

En este sentido, las ciudades post-COVID deben aportar mayor calidad de vida, transmitir seguridad a sus habitantes, apostar por el uso de espacios públicos cada vez más verdes y fomentar la proximidad. Una tarea nada sencilla. Las urbes del S.XXI post-pandemia deberán adaptarse a todas las nuevas necesidades que han surgido tras el coronavirus y se caracterizarán por ser: espacios seguros y libres de contagio, con el transporte público poco masificado y lugares en el que se fomente el comercio de proximidad para reducir la movilidad.

Todo ello teniendo en cuenta que el reto se incrementa si sumamos que más de la mitad de la población mundial vive en ciudades, y se espera que la cifra suba hasta el 70% para el año 2050. Según la experta española en Urbanismo, Laia Soriano-Montagut, “la pandemia ha puesto de manifiesto, por ejemplo, el área del kilómetro, donde tiene que haber servicios esenciales al alcance de los ciudadanos. Esto demuestra que se deben tener ciudades dinámicas, multifuncionales y autosuficientes”. 

Ciudades más sostenibles, inclusivas e inteligentes

Este es el nuevo paradigma urbano que ya dibuja la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en su último informe ‘Cities Policy Responses’. Ciudades post-COVID que ponen en valor cómo ofrecer los servicios, planificar espacios y reanudar el crecimiento económico. Surgen, en este sentido, conceptos como ‘Ciudad de los 15 minutos’ que ya tiene relevancia y que grandes ciudades como París están comenzando a implementar.

Es decir, un concepto de ciudad en el que todo (mercados, restaurantes, colegios, trabajos, centros médicos…) está ‘a la vuelta de la esquina’. El objetivo es claro: reducir la contaminación y mejorar la calidad de vida. En esta línea trabaja el urbanista Carlos Moreno, artífice de la idea de urbe en la que los servicios básicos están a menos de un cuarto de hora de la vivienda. Él defiende “una ciudad poliédrica, que ofrezca calidad de vida en las distancias cortas, la cronotopía, para acceder más fácilmente a las seis funciones sociales urbanas esenciales: habitar, trabajar, aprovisionarse, cuidarse, aprender y descansar”.

Ciudades post-COVID: ¿qué debemos tener en cuenta?

Este mismo informe de la OCDE pone el foco en 5 lecciones clave que se deben tener en cuenta a la hora de construir y pensar las ciudades post-covid del futuro:

– Necesario adoptar enfoques centrados en las personas.

– Redescubrimiento de la proximidad: reducir la movilidad y mejorar la accesibilidad. Ello implica una revisión del espacio público y una nueva planificación urbanística.

– Los problemas de salud no están relacionados con la densidad urbana, sino con la calidad de la urbanización.

– La digitalización seguirá siendo un componente clave de la ‘nueva normalidad’, aunque la capacidad de teletrabajo varía entre los diferentes países y también dentro de ellos.

– El ‘Efecto Greta’ (por la joven activista medioambiental sueca Greta Thunberg) ha acelerado la conciencia ambiental, que debe aplicarse también a la construcción de las nuevas ciudades post-covid tanto en la movilidad urbana como en la construcción de nuevos edificios bajo lo que se conoce como arquitectura sostenible.

Una de las conclusiones de este informe asegura que “las ciudades deben adoptar estrategias de recuperación a largo plazo que las transforme en urbes inteligentes, verdes e inclusivas para hacer frente a la crisis sanitaria y a sus consecuencias”.

Cómo crear mejores ciudades post-COVID

Ya son muchos los arquitectos, diseñadores y urbanistas que se centran en la definición de las ciudades post-covid, las urbes del futuro. Por ejemplo, el equipo de Diseño Urbano de Foster + Partners ya está trabajando en ver cómo los desarrollos recientes, alentados por la crisis del coronavirus, afectan y dan forma al Londres del futuro y a otras ciudades del mundo.
Por su lado, Space10, el laboratorio de investigación y diseño de IKEA en Copenhague, ha publicado The Ideal City, un libro en el que se explora como deben ser las ciudades del futuro, que requisitos deben cumplir y que las caracterizará. Pero, ¿cuáles son esos aspectos clave de las ciudades del futuro?

Las 5 claves de las ciudades del futuro

1. Ciudades más ingeniosas

Según diversos estudios, las ciudades que “nacerán” después de la pandemia serán, sobre todo, ingeniosas. Es decir, serán ecológicas y sostenibles económicamente. ¿Cómo? Cerrando el círculo de la energía, el agua y la producción de alimentos. 

Existen ya ejemplos que demuestran que las ciudades más ingeniosas no son una utopía. Los baños del puerto de Copenhague y CopenHill, del arquitecto Bjarke Ingels, son dos muestras brillantes. El primero limpia y filtra el agua del puerto de Copenhague al tiempo que proporciona un espacio público para que la gente se bañe y se relaje, mientras que el segundo es la emblemática planta de conversión de residuos en energía con un tejado verde que se convierte en una colina de esquí en la parte superior.

copenhill by BIG
CopenHill por BIG ©Dragoer Luftfoto

2. Ciudades más accesibles

Las ciudades del futuro deben fomentar y facilitar la diversidad, la inclusión y la igualdad entre las personas que la habitan. Es decir, que todo el mundo, por igual, tenga acceso fácil a servicios, atención sanitaria, empleo, educación, ocio, cultura, deporte… y, por supuesto, una vivienda accesible y digna. 

Ahora mismo, 1,5 millones de personas se trasladan cada día a las zonas urbanas de todo el mundo, pero muchas no pueden permitirse vivir cerca de las oportunidades de esas urbes y acaban residiendo en la periferia.

3. Ciudades que comparten espacio y recursos

Lo que significa apostar por una economía urbana mucho más circular. Según el libro The Ideal City, “la ciudad ideal comparte mucho más que espacios. También comparte servicios, habilidades, finanzas, transporte y energía, y utiliza modelos de propiedad y acceso orientados al bien público».

Y pone un ejemplo: la microbiblioteca Warak Kayu de Semarang (Indonesia), obra de SHAU Indonesia. Un espacio que proporciona acceso al conocimiento a los residentes más desfavorecidos y pobres de Indonesia.

Microlibrary Warak Kayu by SHAU Indonesia ©KIE
Micro biblioteca Warak Kayu by SHAU Indonesia ©KIE

4. Ciudades más seguras

Las ciudades post-covid y preocupadas por el medio ambiente deben ser capaces de proteger a sus ciudadanos contra los fenómenos meteorológicos extremos y ofrecer espacios saludables y seguros, donde se fomente el bienestar físico y mental.

5. Ciudades más atractivas

El último requisito de las ciudades del futuro es que éstas deben ser atractivas y espacios divertidos para vivir, que estén diseñadas por y para los ciudadanos y las personas. Los habitantes deben sentir que el barrio es suyo, que es un lugar donde se puede interactuar y en el que pueden encontrar todo lo que necesitan para vivir. 

Un ejemplo es la peatonalización de Times Square en Nueva York desarrollado por Gehl Architects, cuya cofundadora y directora general, Helle Søholt asegura que se siente “un poco alentada por algunos de los cambios que hemos visto en el marco de la crisis de COVID-19″. “Tal vez podamos volver a los barrios de 24 horas en los que la gente vive más cerca de su lugar de trabajo y podamos empezar a rediseñar nuestras comunidades y calles de manera que promovamos la transitabilidad y el uso de la bicicleta de forma adecuada».

Las ciudades tienen la capacidad de proporcionar algo para todo el mundo, sólo porque, y sólo cuando, se crean para todo el mundo«

Jane Jacobs